Group of adults practicing yoga outdoors in a park surrounded by trees.

Renovarse con Yin Yoga

Después de un tiempo en mi trabajo de profesora de yoga, me sentía con la necesidad de ponerme un poco al día con algún curso intensivo de yoga, una rama más suave, más de ir con calma y escuchar el cuerpo, más de ir hacia dentro, pues viniendo de Hatha yoga y practicando Ashtanga Yoga, necesitamos también equilibrar la energía con practicas más suaves y acordes con las necesidades del cuerpo y momento.

Este curso duró un fin de semana, desde el sábado a primera hora hasta el domingo a última y la verdad es que no se queda corto, está hecho a la medida pues todo lo que había en el programa se realizó a tiempo y con opción a preguntas.

Comenzamos el curso experimentando la práctica de Yin yoga para observar en nosotras mismas los beneficios de ésta en el cuerpo y en la mente.

Se mantiene la misma metodología que el resto de prácticas de yoga, pues se comienza con unas rondas de pranayama junto con conciencia corporal, para saber cómo está nuestro cuerpo antes de la práctica. Se realizan varias respiraciones con los sonidos curativos que nos propone la medicina china.

Se continúa con la conexión con el cuerpo a través de movimientos sutiles y lentos para saber que estamos estirando y porque. A la vez que se sigue practicando el pranayama elegido con sonido.

Y se pasa a la práctica con materiales como mantas, bolster, bloques y cinturones, así experimentar las conexiones de la respiración con cada una de las posturas propuestas.

El Yin yoga es una práctica medianamente nueva, en donde se mezcla un poco la medicina china con el hatha yoga, se tratan temas como las estaciones del año, los 5 elementos, los puntos marmas y la teoría de los meridianos y los nadis, una relación de los meridianos de la medicina china y los nadis en yoga.

Como se puede apreciar todo está relacionado y se obtiene beneficio de ambas disciplinas energéticas. También encontramos la teoría de los órganos internos zang-fu, una teoría que trata sobre los órganos Zang de origen Yin (como por ejemplo: corazón, bazo, pulmón, riñón e hígado), a su vez como en el tao se indica que todo está en equilibrio se conocen también a los órganos compañeros yang que son Fu (como por ejemplo: intestino delgado, estómago, intestino grueso, vejiga y vesícula biliar). Todos estos órganos están relacionados con los 5 elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua).

En cuanto al pranayama van relacionados o ligados a un sonido curativo, estos sonidos son 6, relacionados con los órganos a tratar (pulmón, riñón, hígado, corazón, bazo, triple calentador). Estos sonidos se practican emitiendo las letras correspondientes a cada sonido y moviendo los brazos, manos o cabeza para llevar más energía al órgano a tratar o que se quiera trabajar.

En definitiva, después de experimentar la formación de Yin yoga lo establecí en mi práctica semanal para seguir sintiendo esos beneficios que te explico a continuación:

  • Físicos: se disuelven contracturas en las articulaciones, mejorando así la capacidad de movimiento.
  • Energéticos: estimula la producción de flujo de energía y nutrición de nuestros órganos.
  • Emocionales y mentales: permanecer en quietud y respiración consciente estimulan calma que amplían la visión de nuestra vida.

Si alguna vez te animas a probar cuéntame que te pareció y si tienes preguntas o consultas escríbeme por las redes o por aquí.

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