DIA 1:
Hace un tiempo realicé un retiro de yoga, mi primer retiro de yoga y encima online, todo un reto para una inexperta como yo, pero como siempre digo “prefiero arrepentirme de lo que he hecho que de lo que nunca he hecho”. Por supuesto, aquí me vendrá el típico comentario de “por eso nunca paras quieta, ni te asientas en ningún sitio fijo”, efectivamente por eso tengo ese afán de inquieta y totalmente aventurera o al menos eso es lo que me creo.
En este retiro aprendí a escucharme, a leer el idioma del alma y sobre todo a entregarme a mí, a mis momentos, a mis nervios, a mis inseguridades, a mis distintas prácticas y meditaciones. Pues el tema a trabajar era “la entrega a Dios”.
Lo primero que te cuestionas para analizar esa entrega es “como me siento”, “como me encuentro emocionalmente”,” como me encuentro físicamente”, etc. Y en lo que primero caemos en lo físico, pues es algo que vemos, tocamos, oímos y en yoga lo estudiamos a través de asanas. Si son correctas, si son incorrectas, si fuerzas más de lo que debes y te lleva a una lesión, si te duele pero puedes soportarlo; Te lleva a un montón de situaciones que te hacen llegar al límite de la desesperación o del aburrimiento porque ya es algo que dominas.
El caso es que estamos todo el día, todos los días de nuestra vida peleando con la vida, luchando contra ella, controlándola para que todo siga en orden porque no quieres que se descontrole, pero se nos olvida el dejarnos llevar, porque desde pequeños siempre hemos sido educados para clasificar nuestra realidad en buena o mala, cada experiencia que hemos vivido la hemos catalogado como buena o mala, satisfecha o no satisfecha y nunca nos hemos dejado llevar por ella, aceptando todo lo que nos viene, de la forma en la que nos viene con las cosas que nos depara, pues nos da miedo soltar las riendas sin saber que hay después.
Soltar ese desapego por la vida y por que todo salga bien cuando pasa la cosa más curiosa y es que el Universo no entiende de dualidades, no entiende de bueno o malo, solo entiende de ocasiones que te presenta cada día y de las lecciones que aprendes de ellas.
La práctica de yoga deja de ser consciente y placentera cuando solo miras que puedes hacer mejor que tu compañero de al lado, que posturas dominas más en la esterilla para dejar impresionados a los de la shala en lugar de entregarte a tu practica para ti sin esperar nada a cambio, sin expectativas. Creo que nos es tan difícil pasar tiempo con nosotros mismo porque nos da miedo sentirnos solos y ver de lo que somos capaces y el potencial que tenemos teniendo y enfocando nuestra energía en la respiración y en la asana pero sin ningún tipo de presión por mejorar o por parecer mejor que nadie. Es liberador cuando te dedicas esos momentos para ti, para disfrutarlos desde tu interior.
Si se trabaja ese aspecto se llega a conseguir ese desapego hacia la práctica y en definitiva el desapego a todo lo que rodea, lo que te toca, a todo lo que mantiene una relación contigo.
Una frase que apunte en mi cuaderno fue: “la entrega nos hace que la vida ocurra, que la vida tenga lugar” es una clara definición de lo que sería esa puesta en escena de cada uno en su vida, de tener esa opción de dar esa parte de ti que trabaja con la luz y al servicio de los demás por el placer de hacerlo y disfrutar del proceso.
DIA 2:
¿Por qué nos exigimos tanto en las asanas?
Porque nos rendimos ante el dolor, ante el sufrimiento. Siempre elegimos (porque tenemos poder de elección) sufrir y evitar el dolor en lugar de entregarte a ese dolor y hacer que el sufrimiento que estas eligiendo tenga una parte de importancia, se acepte y desaparezca. Porque el dolor no lo puedes elegir pero sufrimiento es un sentimiento que cuando el ser humano quiere, lo tiene. Aceptar que el dolor existe es un gran paso, luchar contra el sufrimiento constantemente en tu vida es una elección propia, depende de ti que te siga a todos lados o que simplemente desaparezca.
Los cambios son muy lentos cuando lo que ha de producirse es un cambio interno ya que es una cambio profundo.
Al igual que hay que dejar de lado al sufrimiento aceptando el dolor, hay que dejar de lado el ego para que tu vida no se convierte en algo exigente, perfecto a lo que debes de tener apego. Esto nos lleva a vivir la vida dependiente de las cosas que no nos hacen felices, a vivir momentos en los que solo te llevan al pasado o al futuro no dejando espacio para el presente haciendonos dependientes del tiempo.
La buena entrega es la que se hace desde el corazón, desde dentro, dejando de la lado al ego, para que dicha entrega sea más pura y que recibas gratitud.
DIA 3:
La entrega a Dios:
El ego nos hace el rechazo a esa palabra llamada Dios, nos da el rechazo a esa entrega pura a Dios y no nos deja ver que no es Dios, que no es la palabra si no la energía de la que dispones para hacer dicha entrega con amor, lo que realmente importa es el acto no la definición de dicho acto, al menos para mí lo importante es estar a gusto, estar sano para ti y luego sano para los demás.
El servicio a los demás se define de diferentes formas y tiene distintos tamaños. Simplemente con ayudar, con sonreír, con saludar, con mirar, con tocar, ya estar haciendo ese servicio a los demás, con solo eso, ya estas tomando la decisión de trabajar con la luz que desprendes y que cada ser humano obtiene. Esa es tu elección (Dharma) y esa es tu entrega ya sea diaria, ya sea mensual, da igual, el Universo puro e infinito lo sabe y siempre se te será recompensado con Karma.
Los Yamas y Niyamas están estructurados de la siguiente forma: los primeros tratan actitudes sobre ti mismo, los siguientes actitudes sobre los demás y el último la entrega a Dios, la entrega a la fuente divina, para mí mejor definido.
Prepararse para la entrega a la muerte: vivir la vida teniendo en cuenta que en algún momento se acaba, llega a su fin, pero teniendo la certeza y el conocimiento que hemos hecho todo lo que deseamos de la forma en la que deseamos para disfrutar de la vida sin remordimientos y llegar al final del camino con todas las deudas saldadas y llenos de paz y luz.
Creo que en el mundo occidental en el que vivimos no estamos preparados, ni hemos sido educados para aceptar la muerte, no nos han enseñado recursos para llegar a la muerte, si no que nos han enseñado a elegir el sufrimiento antes que aceptarla.
No es que sea correcto o no, no creo en las dualidades, pero por mi experiencia vivida creo que si nos hubieran educado de forma diferente en este aspecto llevaríamos mejor esos momentos de perdida, esa dependencia a la vida que nos pertenece. Siempre con respeto pero con el poder de elegir vivir la vida que queramos sin pegas, sin juicios y sin formas de teñir el final de nuestro camino físico como seres humanos.
DIA 4:
El últimodía se dedicó hablar sobre “enfocar la práctica como algo prioritario en la vida” porque hace que te cuides, hace amar tu cuerpo hasta tal punto que te das el primer lugar en tu día a día. Si nosotros no somos capaces de cuidar nuestro cuerpo, quien lo va hacer, quien se va a encargar de él.Por eso es tan necesario hacer práctica de yoga diaria y tener la obligación con ella. Y así no crear una dependencia con la comodidad que hoy en día nos implantan en la sociedad que vivimos.
Una de las frases que también me anoté porque me gustó mucho fue “Para ser un yogui hay que ser valiente” y he decir que así es, esta afirmación es totalmente cierta puesto que una persona que decide meterse en el mundo de yoga es valiente puesto que ha decidido dar una giro a su vida y ha elegido cambiar su estado de vida, pues en el momento que toma esa decisión empieza a ir en contra de la marea de lo convencional, en contra de todos los parámetros sociales de esta civilización. Y eso que la normalidad convencional que nos venden en este mundo es falsa, porque nadie es convencional, no existe lo convencional puesto que todos somos distintos y variables, lo bonito de todo esto es la variedad de las personas, la autenticidad de cada persona al marcar la diferencia, si fuéramos todos iguales seria un mundo aburrido.
Con estos conceptos tan bonitos acabo este articulo de mi paso por el retiro online de yoga.


