Registros Akashicos llegó a mi a través de un sueño, hace ya un tiempo mientras estaba de viaje, empecé a leer un poquito sobre ellos y justo esa mismo noche mi pareja soñó con dos monjes que venían a hablar conmigo, esa fue la primera señal para con el Akasha.
Después de unos años lo deje aparcado, sin mostrar más interés, al tiempo, una buena amiga me leyó los registros con unas determinadas preguntas y consultas y parece que todo lo que ella visualizaba, lo estoy viviendo ahora, no quiere decir que ella al decírmelo en su momento, hice todo lo posible para conseguirlo, si no, que la vida a través del tiempo y decisiones me ha ido poniendo en ese camino, en esa visualización.
No hace mucho soñé con la Cábala, palos de madera y símbolos, una razón más para averiguar un poco sobre ese tema y sobre sus registros, resulta que la Cábala tiene que ver con el pensamiento místico judío, donde tiene mucho de diseño humano y numerología, una vez más vuelvo a caer en la teoría de que todo, todo está relacionado, tiene su conexión, están hablando de lo mismo pero con diferente simbología o palabras, pero el trasfondo, el significado es el mismo.
Después de ese sueño, tardé un poco en decidirme hacer algo, curso, formación relacionado con los Registros Akashicos, pues no estaba totalmente lista para ello, pero creo que poco a poco fui encontrando el lugar, el momento para poder aprender otra rama de lo divino, una forma de comunicación, otro lenguaje y así fue como a través de redes conocí a Todo Brilla, Consu y todo su equipo que con su talento y voluntad ofrecen cursos de tarot, reiki, lectura de registros y otros cursos relacionados con el amor y la comunicación con lo divino y las hadas.
Fue como no, una oportunidad perfecta para iniciarme en este maravilloso mundo lleno de magia, hadas, duendes, seres queridos, maestros, en definitiva, todo un ejército de seres de luz que tenemos alrededor de nuestro mundo.
Una vez comencé la formación de nivel 1 y 2 de lectura de Registros Akashicos, no quería que se terminara pues empecé a sentir que todo cobraba sentido a la hora de conectar con la meditación y crear el lenguaje con los seres de luz.
Después de casi 6 meses hemos recién terminado la formación donde hay muchas meditaciones, videos, audios que te ayudan a entender ese canal divino, esa conexión con lo sutil de las cosas, del mundo.
Y para finalizar con toda esa información, había que ponerlo en práctica a través de lecturas personales de registros y lectura a una compañera para poder hacer la prueba y conseguir el certificado. Todo una misión, pero no imposible, puesto que mi mayor resistencia en ese momento, y creo que sigue actualmente, es ponerme, sentarme conmigo misma, empezar a meditar y comenzar las distintas técnicas, oraciones para conectar con la lectura de registros.
La primera vez fue acompañada por nuestra profesora y todas las que participaron en el curso, en esa primera vez pude disfrutar de las sensaciones, no visualicé nada, pero conecté con el cuerpo, con cosquillas, con calor o frio, fue mi primera toma de contacto.
La segunda vez ya fue sola y pude experimentar esa resistencia emocional, como si no estuviera lista para ello, como si me costara una esfuerzo sacar tiempo para poder hacerme lectura. Con tesón y paciencia pude concentrarme, sentarme y poder experimentar algo más que esas ganas terribles de salir corriendo. Me quedé durante al menos 20 o 30 minutos sintiendo que la mente cada vez estaba más dispuesta a abrirse y así poder establecer un lenguaje con los guías.
Al cabo de varias sesiones y entre ellas la de práctica para la compañera, me fue resultando más fácil aceptar que esa resistencia se estaba disipando. Podía disfrutar un poco más de esos ratito que pasaba conmigo mientras observaba la biblioteca en mi mente. Aun sigo siendo más de sensaciones y me sigo perdiendo en el lenguaje pero bueno, creo que esto es como todo, requiere su tiempo y no hay espacio para la prisa.
A día de hoy sigo practicando conmigo porque aún no me siento lista para salir al mundo exterior y porque tengo la sensación de que aún me queda mucho tiempo de sentarme a meditar para poder ver/sentir/escuchar a los que nos rodean. Así que si alguna vez quiere saber más, estaré encantada de hablarte de los registros akashicos.


